martes, 30 de junio de 2009

Crisis en Honduras

Historia de un país pobre y signado por la dependencia

Telma Luzzani/ clarin.com



Honduras es uno de los países más injustos del mundo.

El 63% de los 7,3 millones de habitantes son pobres y de éstos el 45,6% son indigentes (Cepal, 2007). La mitad de los chicos entre 3 y 5 años sufren de desnutrición severa. Y, no obstante, el país tiene 113.000 km2 de planicies fértiles y abundante riqueza minera como oro.

Su economía depende casi absolutamente de EE.UU. a donde exporta el 70% de su producción (banana, café, camarones, madera) y del que recibe la mitad de sus importaciones. Las remesas que los hondureños mandan del extranjero representan el 20% del PBI del país.

La sumisión colonial (de la que la élite hondureña sacó siempre suculentas ventajas) ha marcado su historia. Primero con España y, desde el siglo XIX, con el naciente imperio norteamericano.

A fines de ese siglo, EE.UU. envió varias veces buques de guerra a puertos hondureños y en los primeros 30 años del XX invadió el país temporariamente. Más tarde, en sintonía con la poderosa corporación United Fruit, controló políticas de gobierno, ejecutó golpes e instaló dictaduras según su conveniencia por lo que el país se ganó el mote humillante de "país bananero".

Los 80 fueron los años más oscuros: Honduras se convirtió en una base contrainsurgente de EE.UU. para combatir el triunfante sandinismo en Nicargaua.

Bajo las órdenes del embajador norteamericano John Negroponte, se cometieron allí las peores violaciones a los derechos humanos. Cuando llegó la paz a Centroamérica, Honduras estaba fundida pero la ayuda prometida por EE.UU. a cambio de utilizar su suelo para actividades contrarrevolucionarias nunca llegó.

Al contrario, en el siglo XXI, Honduras envió soldados a Irak para ayudar al Pentágono y firmó un acuerdo de libre comercio (CAFTA) que la ató aún más.

Recién con la asunción de manuel Zelaya, el país dio un giro y buscó nuevas alianzas.

Una es con Venezuela a través de Petrocaribe, un acuerdo por el que Honduras recibe una cuota de petróleo, financiando el 40% de la compra a 25 años con 1% de interés. El otro -de un signo ideológico diferente al tradicional- es con los países de la alianza bolivariana, ALBA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario