miércoles, 23 de septiembre de 2009

Elizaveta Mukassei

A los 97 años, muere una legendaria espía de los servicios soviéticos



Ella era Elza, colaboradora de la embajada soviética en Los Angeles. Una anfitriona cándida y de lujo para el mundillo de estrellas hollywoodense de los años 40, esas celebridades que solían codearse con otro mundillo: el de los políticos. Y conversaban de esto y aquello hasta que de la charla salía a la luz un dato clave, algo que Moscú debía saber de inmediato. Y Elza, un topo de la KGB, cuyo verdadero nombre era Elizaveta Mukassei, mandaba el mensaje a los cuarteles generales con premura y sin dudar a través de un sistema de radio codificado. Ella y su marido, oficialmente el vicecónsul de la embajada Mijail Mukassei, quien se movía bajo el alias de "Zephyr", fueron durante cuatro décadas la "pareja soñada" del Comité para la Seguridad del Estado ruso. Ella murió ayer a los 97 años, informó el Servicio de Inteligencia Exterior (SVR). El había muerto un año antes al cumplir los 101.

La operación de espiar a las celebridades en Los Angeles se extendió desde 1939 hasta 1943. Charlie Chaplin, Douglas Fairbanks y Mary Pickford, quienes a su vez tenían estrecho contacto con políticos estadounidenses, muchas veces fueron invitados de los Mukassei y conversaban sobre más de alguna interna, cuyo contenido era retransmitido rápidamente a Moscú.

Pero, su trabajo de espías se extendió mucho más. Elizaveta Mukassei llevó entre 1939 y 1977 junto con su esposo Mijail información importante desde Europa Occidental y Estados Unidos a Rusia.

El dúo que trabajaba por mensajes de radio cifrados nunca fue descubierto. La actividad de espionaje del matrimonio recién se conoció a su regreso a Rusia, donde fueron condecorados con honores.

De regreso a la Unión Soviética la mujer, nacida el 29 de marzo de 1912 en Ufa, junto a los Urales, aprendió varios idiomas. En ese entonces su esposo manejaba una extendida red de agentes soviéticos desde Inglaterra a Japón.

Recién en 2006 a través del libro "Zephyr y Elsa", se conocieron particularidades de la vida privada de ambos. La opinión pública supo así que Elizaveta Mukassei había estudiado biología y que su esposo en Leningrado, hoy San Petersburgo, había aprendido el oficio de herrero.

Durante sus actividades como espías, fueron acompañados por sus dos hijos que ahora se desempeñan en el ámbito cinematográfico.

Luego de la muerte de su esposo, en agosto de 2008, la salud de Elizaveta empeoró notoriamente y nunca pudo recuperarse. En septiembre de ese año había sufrido un infarto del que no logró reponerse.

Trascendió apenas que en 1955 ella efectuó su misión más importante, "un trabajo de espionaje en circunstancias particulares en el extranjero", en un país de Europa Occidental no identificado. La pareja recién regresó a Moscú en 1977.

"Bajo nombres en código falsamente cándidos, ellos sirvieron a Rusia durante más de 50 años, leal y discretamente, a veces arriesgando sus vidas", declaró en un comunicado citado por las agencias rusas el portavoz del SVR, Serguei Ivanov. "Que su memoria brille para siempre, y que sus descendientes se sientan eternamente reconocidos", agregó.


fuente: noticiasmercosur.com

1 comentario:

  1. Joseph McCarthy tenia razon, hay comunistas entre la gente!!!

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