viernes, 14 de enero de 2011


Bienvenidos al fabuloso mundo de Julio Verne




Jules Gabriel Verne (Nantes, 8 de febrero de 1828 – Amiens, 24 de marzo de 1905), conocido en los países de lengua española como Julio Verne, fue un escritor francés de novelas de aventuras. Es considerado junto a H. G. Wells uno de los padres de la ciencia ficción. Es el segundo autor más traducido de todos los tiempos, después de Agatha Christie, con 4185 traducciones. Algunas de sus obras han sido adaptadas al cine. Predijo con gran exactitud en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales. Fue condecorado con la Legión de Honor por sus aportaciones a la educación y a la ciencia.




Nació en la isla de Feydem en Nantes, Francia el 8 de febrero de 1828. Era el mayor de los cinco hijos que tuvo el matrimonio formado por Pierre Verne, que procedía de una familia vinculada a la jurisprudencia (su abuelo fue consejero notario de Luis XV y presidente del Colegio de Abogados de Nantes), y de Sophie Allotte de la Fuÿe, perteneciente a una familia de militares. En 1839 ingresa en el colegio Saint-Stanislas donde demuestra su talento en geografía, griego, latín y canto.
Muchos biógrafos afirman que en 1839, a los once años, se escapó de casa para ser grumete en un mercante que viajaba a India llamado Coralie, con la intención de comprar un collar de perlas para su prima Caroline (de quien estaba enamorado), pero su padre alcanzó el barco y bajó a Jules. Y desde allí empezó a escribir historias, pero realmente el interés por escribir se le da cuando una maestra le cuenta anécdotas de su marido marinero. Verne estaba interesado en la poesía y la ciencia. Leía y coleccionaba artículos científicos, demostrando una curiosidad casi enfermiza que le duraría toda la vida. En 1846 regresa del Liceo Real de Nantes con un alto promedio; probablemente gana un premio de geografía.
En el año 1847 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de París, en donde se recibió dos años más tarde. A pesar de esto, optó por no trabajar como abogado, sino dedicar su tiempo a escribir y leer, por lo que su padre se enfadó profundamente con él y dejó de enviarle dinero. Por esta razón, Julio Verne tuvo varios problemas digestivos, lo que lo llevaron a sufrir parálisis facial, debido a su poca alimentación sufrida por la falta de dinero: "Trabajo de la mañana a la noche sin parar, y así todos los días (...) El estómago sigue bien, pero los tirones de la cara me molestan mucho; además, como tengo que tomar siempre algo, ya no duermo absolutamente nada. (...) Todas estas molestias proceden de los nervios que tengo siempre en extrema tensión".

Luego de un tiempo, fue nombrado "Secretario del Teatro Nacional de París”, trabajo que le permitió ahorrar un dinero que lo invirtió en un piano.

En el año 1856, conoció a Honorine Deviane Morel, con quien formó matrimonio un tiempo después. A pesar de su anhelo de encontrar la felicidad junto a su amada, el escritor comenzó a sentir desesperación al ver que su matrimonio no prosperaba, por lo que comenzó a evitar cada vez más su compromiso como esposo. Cuatro años más tarde, su esposa dio a luz a su hijo Michael Verne, quien desde muy pequeño mostró ser un pequeño muy rebelde, por lo que Julio decidió internarlo en un neuropsiquiátrico, lo que su hijo nunca le perdonó. De pequeño, además, Michel también estuvo en un correccional.


En 1859 viaja a Escocia con su amigo Hignard. Su primera obra de ficción científica es también la primera novela que escribió, París en el siglo XX, y una de las pocas que no publicó en vida —se imprimió en 1994—; Pierre-Jules Hetzel, su editor, rechazó la novela por el pesimismo que encerraba, pues presagiaba una sociedad en que la gente vive obsesionada con el dinero y con los faxes. Jules Verne publicó en 1863 el primero de sus 60 Viajes extraordinarios, Cinco semanas en globo. La serie, prolongada durante casi 40 años, habría de incluir entregas de la talla de Viaje al centro de la Tierra (1864), De la Tierra a la Luna (1865), Los hijos del capitán Grant (1867). En el año 1869 aparece publicada en España —antes incluso que en Francia—, posiblemente debido a la amistad entre Hetzel y Guimerá —el traductor español de algunas de sus obras— Veinte mil leguas de viaje submarino (1869) a la que seguirían La isla misteriosa (1874), La vuelta al mundo en 80 días (1873), Miguel Strogoff (1876) —la mejor coartada para quienes le consideran un reaccionario— o La esfinge de los hielos, (1897). Trabajador infatigable, paralelamente a sus viajes, cultivó su primera vocación, el teatro, escribiendo y adaptando algunas piezas para la escena.

Existen varios parecidos con el primer verdadero viaje a la Luna, del Apolo 11 en 1969: en la nave viajan tres astronautas, Estados Unidos es el promotor y productor de la hazaña, despegan desde el estado de Florida, escapan de la gravedad terrestre a 11 km por segundo, requieren de 150 horas de viaje para llegar a la Luna, no aterrizan allí sino que dan varias órbitas alrededor y regresan a la Tierra.

El día del estreno de su adaptación al teatro de La vuelta al mundo en ochenta días, Verne vivió la única experiencia de su existencia digna de sus personajes: insistió en revisar personalmente la canastilla que conduciría a Phileas Fogg y a su inseparable Passepartout a grupas de un elefante verdadero. La caída de una parte del escenario asustó al animal, que salió despavorido del teatro con el autor a cuestas, para recorrer el Boulevard des Capuchins hasta que el domador los alcanzó en las Tullerías.

En 1879 se compró un pequeño yate, el «Saint Michel», con el que recorre el Mediterráneo. A su regreso marcha a residir a la ciudad de Amiens. Durante los dos años siguientes continúa viajando: recorre Irlanda, Escocia y Noruega (1880) Inglaterra, el Mar del Norte y el Báltico (1881).

El 9 de marzo de 1886, caminando de regreso a su casa, su sobrino Gastón, de 25 años, con quien llevaba una cordial relación, le disparó con un revólver, sin razones claras, la primera bala le erró, pero la segunda le hirió en la pierna izquierda, provocándole una cojera de la que no se recuperaría. El incidente fue ocultado por la prensa y Gastón pasó el resto de su vida en un manicomio.

Tras las muertes de Hetzel y de su madre en 1887, Jules comenzó a escribir obras más sombrías. En parte esto pudo deberse a cambios en su personalidad, pero un factor importante es el hecho de que el hijo de Hetzel, que continuó la empresa de su padre, no era tan riguroso en las correcciones como lo había sido aquel. Se dice que algunas veces, de tantas horas trabajando para sus obras, tuvo parálisis faciales. En 1888 Verne ingresó en la política y fue elegido concejal de Amiens, donde abogó por una serie de mejoras en la ciudad, labor que desarrolló durante quince años.

El 24 de marzo de 1905, enfermo de diabetes desde hacía años, Verne murió en su hogar, sita en el bulevar Longueville 44 (actualmente bulevar Jules Verne). Fue enterrado en el cementerio de La Madeleine, ubicado al noroeste de Amiens, en cuya tumba se representa a Verne emergiendo del sepulcro, obra del escultor Albert Roze. Su hijo Michel Verne supervisó la publicación de sus últimas novelas La invasión del mar y El faro del fin del mundo. La serie Viajes extraordinarios continuó durante un lapso prolongado al mismo ritmo de dos volúmenes al año. Posteriormente se descubrió que Michel había realizado extensos cambios (El secreto de Wilhelm Storitz, Los náufragos del Jonathan) o versiones completamente nuevas de estas historias (El eterno Adán (1910) y La impresionante aventura de la misión Barsac (1919)), cuyas versiones originales no se publicaron sino a finales del siglo XX.

En 1863, Jules Verne había escrito una novela llamada París en el siglo XX acerca de un joven que vive en un mundo de rascacielos de cristal, trenes de alta velocidad, automóviles de gas, calculadores y una red mundial de comunicaciones, pero que no puede alcanzar la felicidad y se dirige a un trágico fin. Hetzel pensó que el pesimismo de esta novela dañaría la promisoria carrera de Verne y sugirió que esperase veinte años para publicarla. Éste puso el manuscrito en una caja fuerte, donde fue «descubierta» por su bisnieto en 1989 y publicada en 1994.

Fue precursor de la ciencia ficción y de la moderna novela de aventuras. Fue un estudioso de la ciencia y la tecnología de su época, lo que —unido a su gran imaginación y a su capacidad de anticipación lógica— le permitió adelantarse a su tiempo, describiendo entre otras cosas los submarinos (el «Nautilus» del capitán Nemo, de su famosa Veinte mil leguas de viaje submarino), el helicóptero (un yate que en la punta de sus mástiles tiene hélices que lo sostienen, en Robur el conquistador).

Sus personajes siempre fueron héroes, hombres buenos en la escala social. Frente al Verne conservador impuesto por su editor Hetzel y por su educación como hijo de un abogado católico y de un tiempo en que el antiguo régimen se tambalea, no es de extrañar su inicial defensa del statu quo, postura que con el tiempo se irá atemperando hasta dar paso a concepciones radicalmente opuestas a las sugeridas en sus primeras páginas, merced a sus contactos con círculos socialistas y anarquistas.[9] El Verne filorevolucionario se deja ver en una de sus obras menos difundidas, quizás por su simpatía por la causa revolucionaria, Matías Sandorf (1885), donde narra la experiencia de un rebelde ante la tiranía austrohúngara.[10]


Clasificación de sus obras

Las obras de Verne suelen dividirse en tres partes: Descubrimientos, Madurez y Desencanto

Descubrimiento
La pluma de Verne presenta rasgos de innovación, con ideas frescas y héroes progresistas que sueñan con descubrir nuevos mundos y llegar a donde nadie ha llegado en beneficio de la humanidad, desde los polos en Las aventuras del capitán Hatteras, el centro de la Tierra (Viaje al centro de la tierra) e incluso hasta la Luna (De la Tierra a la Luna).

Madurez
Verne comienza a escribir de una manera más seria, con héroes más humanos (Strogoff, Sinclair, Fogg), siendo capaz de escribir su mayor éxito literario en una novela llena de vida como La vuelta al mundo en 80 días, pero también parece que algunas ideas se agotan retomando las anteriores (El país de las pieles) e incluso llevándolo a escribir (quizá por presión de sus editores) obras no del todo propias (Los quinientos millones de la begún).

Desencanto
Los problemas en la vida del autor (su nunca feliz matrimonio, la enfermedad de su sobrino, su mala relación con su hijo) llevan a un Verne cansado a escribir relatos fríos y sombríos, cambiando su idea de que el ser humano iba a progresar en base a la ciencia a una donde ve a lo seres humanos consumidos por ella y por el capitalismo como en El eterno Adán, criticando fuertemente el imperialismo (La impresionante aventura de la misión Barsac) y llegando incluso a exponer fuertemente sus ideas políticas en Los náufragos del Jonathan, se dio tiempo también de reflejar su desencanto por las riquezas de nueva cuenta en El volcán de oro. En este periodo tiene su inclusión más de lleno en la ciencia ficción con El secreto de Wilhelm Storitz, y también tiene tiempo de escribir agradables continuaciones de sus historias El secreto de Maston y las de otros autores La esfinge de los hielos, continuación de Las aventuras de Arthur Gordon Pym de Edgar Allan Poe.

Entre su amplia gama de creaciones, escribió más de 50 novelas, las cuales fueron publicadas mientras él estaba con vida, entre las que se destacan: "Cinco semanas en globo", "Viaje al centro de la Tierra", "Veinte mil leguas de viaje submarino", "Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África austral", "La vuelta al mundo en 80 días", "Miguel Strogoff", "Un capitán de quince años", "Los quinientos millones de la begún", "El archipiélago en llamas", "Robur el conquistador", "Un billete de lotería", "El castillo de los Cárpatos", "Los Viajes de Clovis Dardentor" y "Los piratas del Halifax", entre otros. Pero, además, fueron publicadas póstumamente, otras tantas novelas, que fueron modificadas en parte por su hijo, Michael, como: "El faro del fin del mundo", "Los náufragos del Jonathan", "La impresionante aventura de la misión Barsac", "El volcán de oro", "París en el siglo XX" y "El secreto de Wilhelm Storitz".

En su legado, Julio Verne, dejó varios cuentos, como: "Un drama en México", "Sitio a Roma", "San Carlos", "En el siglo XXIX: la jornada de un periodista americano en el 2889", "El señor Re-sostenido y la señorita Mi-bemol", "El matrimonio del señor Anselmo de los Tilos", "Los amotinados de la Bounty", "El conde de Chanteleine", "Una invernada entre los hielos" y "Los forzadores de bloqueos: de Glasgow a Charleston", entre otros.

Uno de los grandes méritos que tuvo el escritor en toda su obra, fue su capacidad lógica que, en combinación con sus conocimientos científicos y tecnológicos, le permitieron hacer una serie de anticipos, como las armas de destrucción masiva, las naves espaciales, los submarinos, helicópteros, trenes, automóviles impulsados por combustible, las calculadoras y hasta incluso los "rascacielos de cristal".

Su influencia en el mundo del arte fue y será por siempre indiscutida, por lo que en el ámbito del cine, se llegaron a hacer 95 películas sobre las novelas de este ícono de la literatura.


Fuentes: wikipedia.org
              jverne.net
              cjulioverne.com

9 comentarios:

  1. ¿Qué habría sido de mi infancia sin la obra de Julio Verne? Lo que más me gusta de este autor es que siempre trataba mucho mejor en sus historias a los que no eran los poderosos. Alguien ha visto en este novelista francés elementos claramente ácratas. Nunca está de más revisar su producción literaria.

    Cordiales saludos al autor de esta excelente bitácora.

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  2. gracias colega por sumergirte en mar nuestro amigo Jules. El se lo merece como nadie

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  3. Julio Verne, un visionario, un soñador, cuando lees alguna de sus novelas te atrapa, con detalles de los personajes, de los lugares.
    Hay acción, emociones y sobre todo mucha imaginación... que vasto legado nos dejó!

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  4. Lo de Julio Verne estuvo muy muy bien pero, mucho antes que el, hubo gente que escribio cosas o ideas futuristas, por ejemplo los Hindues en el mahabaratha y en el Ramayana y en otros libros hablan de Guerras espaciales y Bombas atomicas.
    Ahi les dejo eso para que piensen y discutan.

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  5. julio era puto y se lo cojia a da vinci. y la puta de la monaliza le chupaba la verga y el no qeria;)

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  6. las fronteras de la realidad
    son vencidas por el genio que contruye sus sueños en la mente los plasma en el papel y impulsa a muchos entre ellos a el mismo a desarrollar sus sueños
    como diria william willys fue la era del rompimiento de de las limitaciones humanas
    expedicion seven sisters (balsa de troncos)
    1958 Lima Peru - Samoa americana
    the ege on limiteds (ponton) lima Peru - Sidney Australia
    Carlos Caravedo Arca Tangaroa (balsa de troncos)
    1965 97 dias 26 de julio 1965 Lima Peru - isla Napuka Polinesia Francesa 31 de octubre 1965

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  7. hola todo bien es muy buenos los libros de julio verne entra a mi pagina wwww.aprendercomputacionconelnata.blogspot.com
    y www.juegosyapricacionesdelnata.blogspot.com

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  8. muchas gracias, gente, ya estoy pasando

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